• Ricardo Meléndez

¿Y mi plan? ¿Qué fue lo que pasó?

Actualizado: nov 4

La brecha entre Diseño e implementación estratégica , y cómo cerrarla.



Seguramente te ha pasado.


Si parte de tu trabajo es planificar

y/o ejecutar la estrategia

de tu empresa o negocio... si,

seguramente te ha pasado.


Estás a mitad de periodo y te preguntas:

"¿Qué diablos pasó con el plan?"

"Lucía tan bien".

"¿Invertí tanto tiempo en su diseño, para esto?".


Para muchos está claro desde el principio.

"Los problemas salieron en el camino

y aquellos encargados

no tuvieron la capacidad de resolver".


O, a lo mejor eres de los que voltea y señala

que los errores estuvieron al inicio.

"Esto es un problema diseño", o

"No contábamos con la información correcta".


Dependiendo de la situación y las personas involucradas,

desde los puntos de control de desempeño

hasta el final del ejercicio inicia

un carrusel de excusas,

señalamientos de culpa y

hasta argumentación con "hechos alternativos"

que justifiquen o expliquen

la falta de resultados deseados

y creen chivos expiatorios

a la vez que deja mejor parados

a los eslabones más gruesos

de la cadena de mando.


Si la situación anterior te suena,

seguramente eres parte

del 90% de empresas que falla

en cumplir con

sus objetivos estratégicos anuales.


Tal cual lo lees.

La mayoría de las empresas

en el planeta, año tras año,

no llega a la meta.


Las razones son muchas,

van desde lo cultural

hasta lo metodológico

y evidencian un brecha enorme

entre la planificación e

implementación estratégica

verdaderamente preocupante.


No existe una fórmula mágica

ni una solución

"one size fits all".


Mucho depende de

las características únicas

de cada organización

y los individuos que la conforman.


Pero con todo y eso,

contamos con una serie de

principios básicos que,

contrario a lo que ocurre con

las "buenas prácticas", métodos

o modelos de negocio que

están sujetos a cambios y

son vulnerables a disrupciones,

los principios no cambian

convirtiéndose en la verdadera brújula

que guía el diseño y entrega de

resultados estratégicos que

nos ayudarán a cerrar esa brecha.


A continuación, te compartimos

los 10 Principios Guía para el Diseño e Implementación

de estrategia, recogidos de la iniciativa Brightline

y concebidos de la experiencia de

personajes del mundo de la estrategia empresarial

reconocidos por Thinkers50.






  • Reconocer que la implementación estratégica es tan importante como su diseño.

La implementación no ocurre en automático. Si ya has invertido una cantidad sustancial de recursos, creatividad y tiempo en diseñar la estrategia, entonces el esfuerzo de implementarla debe ser, como mínimo, igual.


  • Aceptar la responsabilidad que tiene quien diseñó la estrategia sobre su implementación.

El nivel de manejo necesario para conseguir los objetivos en este mundo de cambios repentinos y acelerados, adquiere cada vez más peso. Una vez comunicada claramente la estrategia, tu responsabilidad cambia a supervisar el progreso de los trabajos y actuar sobre los cambios ( en caso tal) necesarios para asegurar que los objetivos estratégicos sean alcanzados y que los resultados de ello sean los esperados.


  • Dedicar y movilizar los recursos indicados.

Asigna a las personas indicadas para hacer el trabajo. Alguien que no solo sea capaz, si no que también se deje inspirar por la causa y su objetivo. Procura conseguir el balance dentro del equipo de trabajo entre quienes conozcan y manejen bien "el negocio de siempre" y quienes busquen "cambiar" el negocio. De este modo tendrás mayores probabilidades de cubrir todas las necesidades estratégicas durante la implementación de la misma.


  • Aprovechar la información disponible sobre clientes y competencia.

¡Recuerda mirar para afuera!

Monitorea continuamente las necesidades de tus clientes. Analiza la perspectiva de tu competencia y presta atención a las fuerzas externas para identificar riesgos y restricciones a tu ejecución e implementación estratégica.


  • Sé valiente, mantén el enfoque y manténlo lo más simple posible.

Fomenta la "simplicidad inteligente". Muchos de los retos en implementación estratégica serán complejos e interdependientes y para mantenerse ágil en la acción o reacción a ellos es mejor mantener un enfoque que simplifique y no complique el análisis, la toma de decisión y la implementación.


Esa agilidad también será una capacidad útil para moverse con rapidez ante los cambios en el ambiente de negocio y tener el valor de tomar decisiones y actuar acorde.


  • Promueve el compromiso dentro del equipo de trabajo y la colaboración cruzada efectiva entre todas las áreas de negocio.

Mantén a todo los interesados comprometidos con la causa. No solo los interesados de alto impacto o nivel jerárquico superior, si no también a los de nivel medio, quienes suelen tener mayor incidencia sobre la operación del día a día y puede tanto agilizar como relantizar la implementación estratégica proporcionalmente al grado de compromiso o nivel de beneficio que de allí perciba.


  • Demuestra parcialidad hacia la toma de decisiones y toma responsabilidad sobre estas.

Comprométete a tomar decisiones estratégicas rápidamente. Actúa con rapidez para reorganizar prioridades, corregir curso o remover obstáculos donde surja la necesidad.


Hazte cargo de tus decisiones hasta su destino final.


  • Revisa las iniciativas en curso antes de echar a andar iniciativas nuevas.

No declares victoria antes de tiempo.


Antes de saltar de una iniciativa estratégica a otra, asegúrate de que estés generando mayor valor poniendo con el cambio de foco de tu esfuerzo y que no estés sacrificando la oportunidad de éxito de la iniciativa de donde lo estés sacando, siendo que aún está en progreso.


  • Desarrolla planes robustas, pero permite espacio para el error. Equivócate rápido para aprender rápido.

A pesar de que "el que más planifica, menos se equivoca", asegurate que el ciclo de planificación sea rápido, no sea burocrático y propicie espacio y oportunidad para experimentar y aprender "fallando rápido" en una instancia donde es seguro hacerlo.



  • Celebra el éxito y reconoce a quienes han hecho un buen trabajo.

Si. Es tan importante celebrar las pequeñas victorias, como la labor de supervisión y exigencia de resultados. Te ayuda a reconocer el esfuerzo del equipo en los logros pequeños durante el proceso de implementación, manteniendo el enfoque y la motivación para llegar a la lí



¿Reconoces alguno de estos principios? ¿Cúal ya estás practicando? ¿Cúal te hace falta?


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